El electorado suizo rechaza el “Servicio Ciudadano” para todos y un nuevo impuesto federal para frenar el calentamiento global
La votación popular rechazó el 30 de noviembre de 2025 la Iniciativa que pretendía ampliar el actual servicio militar a un servicio obligatorio basado en la responsabilidad compartida. Tampoco prosperó la creación de un nuevo impuesto federal sobre herencias y donaciones que superen los 50 millones de francos suizos
La primera Iniciativa sometida a votación “Por una Suiza comprometida” fue rechazada con el 84 % de los votos y un 16 % de votos a favor. La participación electoral rozó el 43% del total. La propuesta consistía en que todos los ciudadanos suizos, hombres y mujeres, presten un servicio obligatorio a la comunidad y al medio ambiente. La también llamada Iniciativa “Servicio Ciudadano” extiende el concepto de seguridad nacional más allá del Ejército y de Protección Civil, para hacer surgir nuevas fuerzas en diferentes ámbitos, donde todos los ciudadanos prestarían sus servicios en áreas como la protección del clima, la prevención de catástrofes, agricultura, educación, ciberdefensa, seguridad alimentaria o salud.
Responsabilidad compartida
Los impulsores del proyecto sostienen que la verdadera fuerza del país está en la seguridad mediante el compromiso, consideran que estas nuevas obligaciones de la ciudadanía con responsabilidades compartidas de forma equitativa fortalecerían el bien común, la ayuda mutua y el permanecer unidos en los momentos importantes. “Cada persona se comprometerá allí donde se la necesite y donde pueda aprovechar mejor sus puntos fuertes”, explican los autores, convencidos de que Suiza desarrollaría así todo su potencial para seguir siendo un país seguro y resistente a las crisis.
El texto de la propuesta asume que las personas que realicen estos servicios reciban una retribución económica, mientras que las que no participen pagarían una tasa de exención.

La Iniciativa, que no contaba con una contrapropuesta, fue promovida por la Asociación Servicio Ciudadano (Association Service Citoyen), respaldada por representantes de diferentes sectores de la sociedad, por los Verdes Liberales, el Partido Evangélico y otras personalidades de la vida política.
El Consejo Federal y la mayoría del Parlamento recomendaron al electorado votar “No”, al considerar suficientes para mantener la seguridad del país las tareas del Ejército, Protección Civil y Servicio Civil. Según la mayoría de los representantes políticos, establecer este nuevo servicio ciudadano conlleva asumir elevados costes y una carga excesiva para la economía de la Confederación y los cantones. La Oposición hizo hincapié asimismo en evitar nuevas obligaciones a las mujeres.
Justicia climática
La segunda propuesta sometida a votación popular, que tampoco fue aceptada por el 78% de los votos en contra, 22% a favor, proponía la creación de un impuesto del 50% sobre sucesiones y donaciones a los patrimonios que superen los 50 millones de francos, con el objetivo de financiar políticas climáticas.
Con el título Por una Política Climática Social – financiada de manera fiscalmente justa (Iniciativa por un Futuro), la Iniciativa impulsada por los jóvenes socialistas dejaba clara la intención de destinar los nuevos fondos recaudados a financiar medidas socialmente justas de protección del clima, así como frenar la desigualdad de riqueza.
La organización juvenil del Partido Socialista Suizo, (JUSO) considera que son los multimillonarios los principales responsables del deterioro climático. En Suiza, alegan, una persona ultra rica es responsable de más emisiones de CO2 en unas pocas horas que una persona promedio a lo largo de toda su vida, por tanto, los principales responsables de la crisis medioambiental deberían contribuir en mayor medida a su recuperación según el principio de “quién contamina paga”.
Los jóvenes de izquierda consideran que Suiza no está haciendo lo suficiente para proteger el clima, que al paso que vamos se necesitarían varios miles de millones adicionales cada año para alcanzar los objetivos de la Confederación (para 2035, el país debería reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 65% como mínimo con respecto a los niveles de 1990). Con la Iniciativa para el Futuro, estiman los autores, que si no hay fuga de capitales, se recaudarían alrededor de 6000 millones de francos suizos al año para aplicar en medidas socialmente justas contra la crisis climática y sus consecuencias.

En la revista explicativa sobre el Referéndum, el Consejo Federal y el Parlamento recomendaban votar en contra de esta Iniciativa de Futuro por la razón de que la Confederación ya dispone de unos 2000 millones de francos suizos al año para alcanzar el objetivo de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a cero para el 2050, fondos que proceden principalmente de impuestos sobre el consumo de combustibles y electricidad. Además, advertían de que la aplicación de este gravamen podría llevar a personas y empresas acaudaladas a abandonar Suiza, lo que podría poner en peligro puestos de trabajo y en lugar de aumentar los ingresos fiscales, provocar una disminución de los mismos.
En la misma línea y según fuentes de swissinfo.ch del 6 noviembre 2025, la ETH – Oficina de Investigación Económica señalaba que Suiza ya dispone de un «impuesto mínimo para ricos»; el grupo de súper ricos al que apunta la Iniciativa ya contribuye, por tanto, a los ingresos fiscales. En 2022, se calcula, según el estudio de la ETH, que el impuesto sobre el patrimonio generó nueve mil millones de francos para cantones y municipios, aproximadamente una décima parte de sus ingresos totales.
Por otro lado, las voces de los empresarios se alzaban con preocupación por estas posibles medidas fiscales y advertían de que algunos se verían obligados a vender parte de su patrimonio para pagar este nuevo tipo impositivo, recordando que las grandes corporaciones son quienes crean buena parte de los puestos de trabajo.
Añadir que según la revista Mercado, se estima que unas 2.200 personas en el país helvético poseen fortunas de más de 50 millones de dólares. Se considera que el país cuenta con los ciudadanos más ricos del mundo en términos de haberes per cápita, mientras que Estados Unidos y Hong Kong se colocan en segundo y tercer lugar respectivamente; además destacar que el franco suizo está fuertemente respaldado por una gran reserva de oro, bonos y activos financieros, que ayudan al Banco Nacional Suizo a garantizar la estabilidad de la moneda en tiempos de volatilidad.
La agencia EFE, en noviembre de 2025, apuntaba que en el país viven 137 multimillonarios, esto es, con fortunas de más de 1000 millones de dólares.
Iniciativas en el cantón de Zúrich
El cantón de Zúrich rechazó por poco (51,07 % No) la reforma de la Ley de Aplicación del Seguro de Enfermedad (EG KVG), que buscaba ajustar la financiación de las subvenciones a las primas del seguro médico obligatorio. Con ello se mantiene el sistema actual entre Confederación y Cantón.
También cayó la Iniciativa sobre la Integridad Digital, que pretendía introducir un nuevo derecho fundamental en la Constitución cantonal. El 74,61 % de los votantes dijo “No”, y el contraproyecto parlamentario también fue rechazado por el 55,63 % , dejando la situación legal sin cambios.
En vivienda, la Iniciativa para crear más pisos asequibles fue rechazada por el 59,33 %de los votantes, pero el contraproyecto del Parlamento obtuvo una ligera mayoría, un 51,01% de votos a favor, lo que conlleva la promoción de vivienda sin ánimo de lucro gracias al aumento del crédito cantonal.
Por último, la propuesta más relevante a nivel de movilidad fue la reforma del “Strassengesetz” (StrG), aprobada con un 56,77 % de los votos. Con ella, el cantón pasa a tener la última palabra sobre los límites de velocidad en las vías principales, restringiendo la expansión de zonas “Tempo 30” (límite de velocidad de 30Km/h) en diferentes ciudades.
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