ActualidadPolítica

¿Una Suiza con 10 millones de habitantes?

El 14 de junio de 2026, Suiza votará acerca de una iniciativa de la derecha más conservadora que pretende limitar por ley que la población del país alcance los 10 millones de habitantes antes de 2050. La propuesta “Kein 10-Millionen-Schweiz” (“No a una Suiza de 10 millones”) ha polarizado el debate público y político del país, pues su aprobación tendría innumerables consecuencias dentro y fuera de las fronteras helvéticas

Suiza ha experimentado un crecimiento demográfico notable en las últimas décadas: ha pasado de unos 7 millones de habitantes en los años 90 a más de 9 millones hoy. La causa es, principalmente, la inmigración, puesto que Suiza necesita mano de obra cualificada y no cualificada. De hecho, Suiza es uno de los países de Europea con mayor número de extranjeros, casi dos millones y medio, una cuarta parte de la población. Debido al Acuerdo de Schengen, que permite la libre circulación de personas entre los países miembros de la UE y al que Suiza está asociada, gran parte de esta población inmigrante proviene de países de la UE: más de un millón y medio de personas. 

Este aumento creciente de población es la razón que alega el partido suizo SVP/UDC, el más conservador del país, para proponer la necesidad de establecer un límite al número de residentes en Suiza. “Si superamos los 10 millones, el país dejará de ser habitable”: el secretario general de este partido, Henrique Schneider, resumió con esta frase las razones de la iniciativa, que alcanzó recientemente las 100.000 firmas necesarias para que pase a consulta popular.

Cientos de peatones cruzando un paso de cebra frente a la estación de tren principal de Berna, con un clásico reloj ferroviario suizo desenfocado en primer plano y autobuses rojos al fondo.
El ajetreo diario en la Bahnhofplatz de Berna bajo la mirada del icónico reloj ferroviario suizo. Por © Sebastian Meier

La votación tendrá lugar el 14 de junio de 2026. Una encuesta previa reciente, realizada por Leewas para el grupo mediático Tamedia y el portal de noticias 20 Minuten, muestra un país dividido: alrededor del 48% de los votantes se declara a favor de la iniciativa, mientras que un 41 % se opone. No obstante, el porcentaje de indecisos es significativo (11 %) e influirá, sin duda, en el resultado final.

Qué dice el SVP/UDC

La propuesta del SVP/UDC consiste en un nuevo artículo constitucional (Art. 73a) que establezca que la población con residencia permanente en Suiza no pueda superar los 10 millones de personas antes de 2050. El argumento principal del partido conservador para tal iniciativa es que el número creciente de inmigrantes ejerce una “presión insostenible” sobre la vivienda, las infraestructuras, los servicios públicos, el medio ambiente e incluso amenaza la integridad de la cultura, los valores y la identidad del país. También que la inmigración masiva impide la integración adecuada de los nuevos residentes, lo que, según el SVP/UDC, puede afectar a la cohesión social y la seguridad.

Un primer plano detallado del borde pintado de rosa de un gran bote de madera en Zurich, mostrando un diseño de olas azules y amarillas y una gran cruz suiza blanca sobre un escudo rojo.
Un grupo de personas a bordo de un Weidling, la barca tradicional de fondo plano, durante un trayecto por el río Limmat en el centro de Zúrich. Por © M. Subietas

Por todo ello, el partido cree que establecer un número máximo de habitantes ayudaría a preservar la calidad de vida que caracteriza a Suiza.La propuesta del SVP/UDC también detalla qué medidas deben tomar el Gobierno Federal y la Asamblea Federal (el parlamento) si la población excede los 9,5 millones, e incluso qué ocurriría si se sobrepasa la cifra de 10 millones.

Los argumentos en contra

Sin embargo, el Gobierno Federal y la mayoría de los partidos políticos han rechazado públicamente la iniciativa del SVP/UDC. Los grandes sectores empresariales suizos (principalmente tecnología, salud, construcción y hostelería)también han expresado su preocupación, puesuna limitación a la inmigración podría tener serias consecuencias sobre la economía, las relaciones internacionales y la demografía del país, entre ellas la escasez de mano de obra y el daño a la competitividad económica y empresarial suiza. Además, una limitación de este tipo supondría una ruptura del acuerdo de libre circulación con la UE, que a su vez pondría en riesgo otros acuerdos bilaterales que facilitan el acceso de los productos suizos al mercado común europeo. 

Otras alegaciones en contra de la propuesta son el envejecimiento de la población suiza, la baja tasa de natalidad y la necesidad de atraer mano de obra, sobre todo cualificada. Precisamente, limitar este tipo de inmigración cualificada podría afectar a la investigación y la innovación en Suiza, un país siempre a la vanguardia en I+D entre otras razones por la riqueza de culturas, habilidades e ideas que aportan los investigadores extranjeros residentes en el país.

La globalización, en el punto de mira

Mientras, tanto la iniciativa como el referéndum han despertado el interés internacional. La combinación de política migratoria, soberanía nacional, economía y relaciones internacionales resulta inquietante en un clima general de inestabilidad y de deriva hacia el conservadurismo extremo.

Aunque Suiza no es miembro de la Unión Europea, mantiene con ésta el Acuerdo de Libre Circulación de Personas (ALCP), que permite a ciudadanos europeos vivir y trabajar en territorio helvético durante un máximo de 90 días sin permiso de residencia (aunque cualquier actividad laboral debe ser notificada a las autoridades federales antes de empezar a trabajar, trámite que debe gestionar el empleador). Por otro lado, Suiza forma parte del Espacio Schengen, que suprime los controles fronterizos –los visados– para viajes de corta duración entre los 25 países de la UE, Islandia, Liechtenstein, Noruega y la propia Suiza.

Según el último informe de población extranjera de la Oficina Federal de Estadística,a finales de 2024 en Suiza residían de forma permanente más de un millón y medio de ciudadanos procedentes de países de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC). Por todo ello, un cambio radical en la política migratoria podría tener claros efectos en la dinámica laboral y económica suiza y europea, pero no solo: la posibilidad de imponer un proteccionismo extremo podría contagiarse al resto del mundo y dificultar, además de la libre circulación de personas, aspectos como el transporte de mercancías, los negocios transfronterizos o la búsqueda de soluciones conjuntas a problemas globales.


Descubre más desde Noticias Suiza

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Mónica Subietas

Mónica Subietas es escritora y periodista con una sólida experiencia internacional. Licenciada en Periodismo por la Universitat Ramon Llull de Barcelona, se especializó en Fotoperiodismo y Reportaje social. En la actualidad es jefa de redacción de Noticias Suiza y desarrolla su labor periodística y literaria entre Barcelona y Zúrich.