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Análisis del referéndum suizo del 14 de junio: rechazo al tope poblacional y giro militar

El referéndum promovido por el Partido Popular Suizo para restringir la entrada de extranjeros y refugiados al país no logró suficiente respaldo en las urnas. Por el contrario, se aprobaron cambios en la Ley del Servicio Civil propuestos por el Ejecutivo Federal, que defienden la necesidad de reforzar el Ejército, dificultando el acceso de los objetores de conciencia a la prestación civil sustitutoria.

La mayoría del electorado suizo, el 54,79 % de los ciudadanos (1.808.916 votos) y la mayoría de los cantones rechazaron el pasado domingo la Iniciativa del partido conservador (SVP/UDC), que tras reunir 100.000 firmas, lideraba por tercera vez una Iniciativa popular para frenar la inmigración.

Desde hacía meses la propuesta titulada “¡No a una Suiza de 10 millones! (Iniciativa por la sostenibilidad)”, promovida por la derecha conservadora del país, se propagaba con amplio eco en los medios de comunicación internacionales, debido a la creciente importancia que está adquiriendo el debate sobre la inmigración y la superpoblación en numerosas ciudades del mundo. Países como Reino Unido, Suecia, Canadá o Australia han situado en los últimos años en el centro de sus agendas políticas el problema de la superpoblación, así como la regulación de políticas migratorias.

Una pareja de adultos mayores, vista desde atrás, contempla en quietud el pabellón de estilo chino del Chinagarten en Zúrich, en medio del animado ambiente de un parque soleado. La imagen transmite una sensación de introspección y disfrute cultural en un entorno urbano.
Una pareja de mayores observa el pabellón chino en un día soleado de parque en Zúrich, uniendo introspección con vitalidad urbana. © Noticias Suiza

El 45,21 % de los ciudadanos (1.492.630 votos) votó a favor de la propuesta conservadora. La participación del censo electoral rozó el 60 %, un nivel inusualmente alto para una votación federal suiza.

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El partido conservador justificaba el lanzamiento de esta Iniciativa al considerar que los niveles actuales de inmigración son demasiado altos, lo que está provocando problemas varios como la escasez de vivienda, subida de alquileres, sobreurbanización, atascos de tráfico y trenes saturados, aumento de la delincuencia, un sistema sanitario sobrecargado y un deterioro de la calidad educativa.

El Comité de la Iniciativa proponía que si la población residente permanente supera los 9,5 millones antes de 2050, el Consejo Federal y el Parlamento tendrían que adoptar medidas para reducir la inmigración, especialmente en materia de asilo y reagrupación familiar.

Cartel de la SVP pidiendo el 'Sí' a la Iniciativa por la sostenibilidad en la estación central de Zúrich.
Cartel electoral de la SVP en la estación central de Zúrich (Zürich HB). © Noticias Suiza

El Consejo Federal también tendría que negociar excepciones y cláusulas de salvaguardia en los acuerdos internacionales que afecten al crecimiento demográfico. En el caso de que el país superara la cifra de 10 millones, habría que rescindir estos acuerdos, y transcurridos dos años, también revisar el acuerdo con la UE sobre la circulación de personas.

Por qué Suiza votó «no» a la iniciativa por la sostenibilidad

El Gobierno y la gran mayoría del Parlamento suizo lideraron de manera oficial el frente del “no”. Si bien los opositores reconocían que en Suiza existen problemas relacionados con la vivienda, el transporte y las infraestructuras; defendían que estos deben resolverse mediante políticas de planificación, no mediante la imposición de un límite a la población.

El Consejo Federal argumentaba estar dispuesto a enfrentar los desafíos del crecimiento demográfico, apostando por diferentes medidas tales como fomentar el empleo de la población nacional, impulsar la construcción de viviendas sin ánimo de lucro, o reducir el número de solicitudes de asilo. Recordaban también a sus oponentes que en el marco del acuerdo entre Suiza y la UE (acuerdo bilateral III) existe una cláusula de salvaguardia que permite la restricción temporal de la inmigración en casos de problemas graves.

Publicidad digital en la estación de Zúrich haciendo campaña por el 'no' a la Iniciativa por la sostenibilidad.
Campaña publicitaria contra la Iniciativa por la sostenibilidad en Zúrich HB. © Noticias Suiza

La estrategia de los opositores durante la campaña se centró en advertir a los ciudadanos de las consecuencias negativas de esta propuesta a la que denominaron “la Iniciativa del caos”. Según los partidarios del «no», la iniciativa ponía en peligro la estabilidad de Suiza, amenazaba la prosperidad y la seguridad interna, generaba incertidumbre y suponía un elevado coste para el Gobierno y los cantones.

Además, alertaban de que la aplicación de estas medidas pondría en peligro la relación bilateral con la UE, considerada como el socio político y económico más importante de Suiza.

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En relación con la tradición humanitaria del país, los detractores de la Iniciativa señalaban que el país helvético perdería credibilidad si suprimiera los acuerdos sobre derechos humanos que mantiene vigentes hasta ahora.

También ponían sobre aviso de que el abandono del espacio Schengen dificultaría la lucha contra la delincuencia y el terrorismo, ya que el gobierno no podría acceder a las bases de datos de la UE, fundamentales para la protección de su población.

Respaldaron el “no” a la propuesta de limitar la población, el Partido Socialista (SP/PS), Partido Ecológico Suizo (GPS/PES), Partido El Centro (Die Mitte/Le Centre), Partido Liberal Radical (FDP/PLR), Partido Evangélico (PEV/EVP); Gobierno y Parlamento de Suiza; Sindicatos y asociaciones empresariales como Unión Patronal Suiza, Asociación Suiza de Banqueros, así como diferentes asociaciones de sectores de la construcción, turismo, industria, comercio y sanidad.

Pantalla publicitaria en la estación central de Zúrich con la campaña 'The Blame Game' que pide votar 'No' al juego político de la SVP.
Publicidad de la campaña crítica contra la SVP en la estación central de Zúrich. © Noticias Suiza

El consejero federal suizo Beat Jans, del Partido Socialista, uno de los principales rostros de la campaña del “no” expresó su satisfacción tras conocer el rechazo a la Iniciativa. Declaraba a los medios de comunicación que el resultado demuestra que la población reconoce los riesgos que estas medidas supondrían para la economía del país, para la libre circulación de personas y otros acuerdos bilaterales con la Unión Europea. Asimismo recordaba que el Gobierno seguirá trabajando para responder a las preocupaciones de la población sobre la inmigración, la vivienda y las infraestructuras.

Por su parte, el presidente del Partido Popular Suizo, Marcel Dettling señalaba que el apoyo de más del 45 % de los votantes a la Iniciativa demuestra el amplio malestar de la población con respecto al crecimiento demográfico, la vivienda, las infraestructuras y la inmigración. “Hoy Suiza no tiene nada que celebrar” concluía el representante de la derecha conservadora, impulsora del Referéndum.

El frente por el servicio civil

Reforzar el servicio militar en detrimento de los trabajos civiles fue el principal objetivo de la segunda votación del 14 de junio. La propuesta “Cambios en la Ley del Servicio Civil”, impulsada por el Ejecutivo y el Parlamento suizo, fue apoyada por la mayoría de los cantones. La iniciativa se aprobó con el 52,46 % de los votantes a favor (1.646.343 votos), frente a un 47,54 % que se posicionó en contra (1.531.878 votos).
A través de estas modificaciones que se implementarán en la normativa de la Ley del Servicio Civil (Ley Federal sobre el Servicio Civil), el Ejecutivo pretendía reducir el acceso voluntario al servicio civil en más de 3.000 personas al año.

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Los partidos responsables de este proyecto ya aprobado en las urnas, Partido Popular Suizo (SVP/UDC), Partido Liberal Radical (FDP/PLR) y el Centro (Die Mitte/Le Centre), quienes conforman la mayoría parlamentaria y apoyan al ejecutivo, sostienen que el aumento progresivo de admisiones al servicio civil ciudadano aumenta el riesgo de una escasez de personal en el Ejército.

Uno de los principales cambios en la Ley consistirá en reducir el acceso al servicio civil a los miembros de las fuerzas armadas que ya han completado parte de su servicio militar. Las cifras son preocupantes según el gobierno: en 1996, fueron admitidas desde lo militar a lo civil, 96 personas, mientras que en 2025, hubo 7211 admisiones. Las guerras y la tensión geopolítica en los últimos cuatro años en las puertas de Europa constituyen una razón de peso para tomar estas medidas que preserven los efectivos militares del país, en particular en lo que respecta al personal cualificado.

La propuesta incluye seis medidas diseñadas para garantizar que el servicio militar siga siendo la norma y el servicio civil la excepción.

Otra de las medidas a implementar establece que en el futuro, todas las personas que realicen el servicio civil deberán realizar un mínimo de 150 días de servicio, al margen del número de días ya prestados en el servicio militar; o la prohibición de eludir la obligación de disparar. En el futuro será obligatorio asistir regularmente a las citas para ejercitarse en el tiro con arma. Si no se alcanza cierto nivel de tiro al blanco deberán repetir la prueba el fin de semana siguiente.

Durante la campaña previa a la votación, el Gobierno recordaba que la Constitución deja claro que todos los hombres suizos deben realizar el servicio militar y que el servicio civil es sólo una alternativa para las personas que presentan objeción de conciencia.

Los análisis de los resultados favorables a la reforma coincidían en destacar la confianza ciudadana en las políticas del gobierno y del Parlamento para garantizar la seguridad del país, en un contexto de inestabilidad geopolítica en el continente europeo.

Tras conocerse los resultados favorables al cambio, el Consejo Federal fijará la fecha exacta de la entrada en vigor de las nuevas medidas que restringen el paso del ejército al servicio civil.

En defensa de lo civil

Los partidarios de mantener el servicio civil vigente, una alianza de partidos y asociaciones que se oponían a estos cambios en la Ley, presentaron en enero de 2026 un referéndum con el título “Salven el servicio civil”. Con el respaldo de 57.000 firmas se oponían frontalmente al proyecto gubernamental destinado a reforzar el Ejército.

La Iniciativa de la oposición contaba con el apoyo entre otros, del Partido Socialista (SP/PS), el Partido Ecologista Suizo (GPS/PES) y el Partido Evangélico (PEV). La comisión del Referéndum anticipaba que endureciendo el acceso al servicio civil, cada vez habrá menos personas prestando servicio a la ciudadanía, lo que perjudicará a la cohesión social, al medio ambiente y a la seguridad de Suiza.

Según el comité del “no”, la propuesta gubernamental no redunda en el interés público y señala que el número de efectivos del Ejército es más que suficiente, y que durante muchos años ha contado con más soldados de los permitidos. Además, estima que no se está teniendo en cuenta a las decenas de miles de personas que podrían ser movilizadas en caso necesario.

Este enfoque disuasorio deriva en una menor participación de jóvenes en el servicio comunitario, lo que consideran irresponsable para el sistema de milicias, especialmente dada la situación geopolítica actual. Recuerdan que quienes prestan este servicio desempeñaron un papel crucial durante la pandemia del covid, y en la atención a los refugiados ucranianos tras el ataque ruso, por lo que aconsejaban no desalentar a los jóvenes que desean prestar un servicio significativo a Suiza.

Los detractores de estos cambios en la Ley lamentaron los resultados y denunciaban que una de las medidas obligará a los objetores a prestar servicio militar hasta cinco meses más, otra obligaría a los soldados a presentarse a filas a pesar de tener un conflicto de conciencia; la propuesta discrimina, castiga y viola la libertad de conciencia, viola la Constitución y es solo el primer paso hacia la abolición total del servicio civil.

A pesar de la derrota, los partidarios del “No” destacaron que una buena parte del electorado, más del 47 %, votó en contra de la reforma de esta Ley y que seguirá vigilando su aplicación, defendiendo la función social que lleva a cabo el servicio civil, función social esencial en hospitales, atención a mayores, protección ambiental y otros sectores con escasez de personal.

Fuentes y datos

Los resultados y el escrutinio oficial han sido extraídos de la Cancillería Federal Suiza y la plataforma oficial de información ciudadana VoteInfo. El seguimiento detallado de la jornada electoral ha sido contrastado con el portal de referencia Noticias Suiza.


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