Suiza planea soluciones para enfrentar un futuro incierto de recursos energéticos

Este invierno el país helvético se verá afectado por diferentes contingencias que ponen en riesgo su modelo de negocio energético. Ante la crisis mundial, desde hace meses, ya se está poniendo a la población sobre aviso con recomendaciones y medidas drásticas en todos los sectores.

Insuficiencia de suministros

La desestabilización del mercado energético actual generado desde el inicio de la guerra en Ucrania, ha provocado que el país esté disponiendo medidas y preparando a sus ciudadanos para enfrentar una situación de riesgo de desabastecimiento energético.

Tanto ha sido el asombro y la incertidumbre producida entre los ciudadanos suizos, que en pleno verano, con temperaturas bastante más altas en comparación con otros años, la venta de radiadores eléctricos se disparó cerca de un 300%. A esta situación se suma el cierre de varios reactores nucleares en Francia, siendo el país vecino uno de los principales proveedores de energía de Suiza, por lo que un desajuste en la producción francesa afecta de forma directa al plan de suministro del país.

La fuerza hidráulica es la principal fuente energética en Suiza, de ella proviene el 59,9% de la producción eléctrica nacional.

En el marco europeo tampoco la situación parece ventajosa, sólo han pasado unos meses desde que Berna rechazó el acuerdo bilateral con Bruselas, que regula y protege a la economía Suiza frente a diferentes escenarios económico-sociales. Este acuerdo pretendía sentar las bases de una regulación común que igualase al país con el resto de países europeos. Tras siete años de negociaciones el Gobierno suizo decidió no firmarlo con el argumento de que los salarios suizos son más altos que la media europea y corrían el riesgo de una desvalorización. Este acuerdo suponía dotar al país con derechos, tales como el estado de ayuda, que en situaciones de alarma (conflictos bélicos, recesión o desastre financiero) permitiría la intervención de la Unión Europea. A día de hoy, tras no llegar a un acuerdo y con una posible crisis energética acercándose, existiría el riesgo de que la UE pudiera “cerrar el grifo” de la electricidad si esta empieza a escasear, dando prioridad de suministro a los países miembros.

Modelo de energía suizo

A pesar de la gran inversión en energías renovables, el país centroeuropeo no dispone de yacimientos de gas explotables o petroleo, recursos que se utilizan principalmente en la producción de calor. Es por ello que durante los meses de frío, utilizando solo sus recursos propios, estaría capacitada para calentar aproximadamente uno de cada cinco hogares. Por lo que la dependencia al exterior, concretamente a la zona euro en cuestión de recursos energéticos, representa unos de los principales desafíos actuales del país.

Suiza sólo se puede permitir ser un 28.1% autosuficiente energéticamente. De esta forma, la electricidad interna producida de forma independiente representa alrededor del 25% de las necesidades energéticas totales, el 75% restante se importa en forma de petróleo crudo, productos petrolíferos, gas y carbón.

Suiza modelo energético
Placas solares de alta montaña (Foto por RoyBuri)

En los meses más cálidos el país es capaz de producir más de lo que consume, pero en invierno la demanda crece abruptamente y necesita más recursos que provienen en gran parte de países vecinos como Francia y Alemania.

Medidas drásticas

El responsable de la autoridad federal independiente del sector eléctrico suizo, Werner Luginbühl, advirtió que es muy posible que se puedan dar interrupciones en el servicio de electricidad durante varias horas y en varias regiones de Suiza, aconsejando a la población que esté preparada por si esto llega a ocurrir.

Ante estas declaraciones por parte del sector eléctrico, el Gobierno se encuentra en fase de discusión para consensuar las mejores propuestas ante tal situación. De momento ya se han destinado dos millones de euros a la campaña de concienciación, a fin de que la población sea más responsable y considerada con el ahorro energético. En paralelo, en diversas discusiones del Consejo Federal con representantes de la industria energética del país, han surgido una variedad de propuestas como:

  • Recortar la electricidad en las empresas. De ocurrir esto, se sugiere una compensación por parte del Gobierno por las consecuencias directas sufridas en las ventas. Entre las acciones que se plantean está el apagar carteles publicitarios o la luz de los escaparates durante algunas horas, lo que ayudaría a disminuir el consumo eléctrico.
  • Reducir entre 1 y 2 grados la temperatura de las viviendas y hasta 3 grados en el transporte público, lo que supondría un ahorro importante de energía.
  • Prohibir el funcionamiento de los cañones de nieve en las estaciones de esquí cuando empiece la temporada de deportes de invierno, ya que estos dispositivos consumen grandes cantidades de energía. 
Medidas energéticas Suiza
Campaña de ahorro energético (@noticiassuiza)

Aunque la situación es preocupante, la postura del Gobierno deja claro que están trabajando para aliviar los efectos de esta crisis barajando todas las alternativas posibles, y opinan que “no es todo tan negro como parece”. De hecho, las palabras del ministro de Economía suizo, Guy Parmelin, transmitían un mensaje tranquilizador y de no dramatización a toda la población; mientras que Léonore Hälg, de Swiss Energy Foundation, afirma no estar preocupada: “puede haber momentos en los que el suministro no funcione al 100% en todo el país, pero no temo las repercusiones en la vida cotidiana» , y añadía: “sin embargo, todo depende de lo que pase en Europa, incluso para el gas”.

Subida en los precios

La inflación de los precios propiciada por la crisis pandémica y la guerra en Ucrania, han sido dos factores determinantes para una drástica subida en los precios de la energía en toda Europa. Según estudios de la consultora energética Utility Bidder, desde 2020 el precio de la energía ha subido de media un 37% en todo el país helvético, frente a un 50% en la Unión Europea. Aun así, teniendo en cuenta que el 40% de los hogares suizos utilizan el petróleo -cuyo precio se ha duplicado durante el último año- para alimentar los sistemas de calefacción este incremento se dispara en gran número de hogares. 

Reserva hidroeléctrica Suiza
Reserva hidroeléctrica (Foto por Fotoauge)

A pesar de la dureza de la situación, el Gobierno sigue llevando a cabo otras soluciones a medio y largo plazo para mejorar la infraestructura energética. Desde la instalación de placas solares en alta montaña, hasta la creación de una nueva reserva hidroeléctrica a través de un concurso público que costará entre 600 y 700 millones de francos suizos. De esta manera, si se llevara a cabo esta reserva se estima que se traduciría en un aumento mensual de unos 4,5 francos en el gasto de los consumidores. Esta reserva está pensada para aprovisionar energía y sólo podría ser utilizada durante tres semanas y media en combinación con otras centrales de reserva en caso de necesidad energética extrema.

Referencias